Regreso al futbol
Recuerdo mis primeras incursiones en el antiguo deporte del balompié, cuando estaba en la primaria a veces jugábamos con balones de hule o de plástico, los niños no éramos tan payasos exigentes en ese entonces. Generalmente se trataba de perseguir la pelota por todo el campo y meterla en una portería, no necesariamente la contraria, fue hasta que me encontraba por ahí de quinto o sexto año cuando jugué un partido “de verdad”, alguien me preguntó cuál posición jugaba y ante la ignorancia debida a la inexperiencia contesté que de medio, de esa forma no me comprometía ni a atacar ni a defender. Fatal error, me la pase corriendo para todos lados y lo peor fue que no anoté ni un solo gol. Así pasaron los años y mejor me dediqué al atletismo dónde adquirí el superpoder de la velocidad y la lectura de las mentes, bueno esta última no pero habría sido genial, ¿no?, total que cuando llegué a la secundaria me entro la hormona y los deportes se convirtieron en la alternativa natural a los juegos, empecé jugando en los torneos locales que organizaba el Prof. Tirso Vite y pasé inadvertido durante mucho tiempo, también estuve en la liga local jugando con el equipo del barrio Huastequita al lado de estrellas del balompié Tlanchinolense como lo fueron Mario Téllez o Don Ramiro Ruano, el uso de mi superpoder solo me permitía correr a línea de fondo sin que nadie pudiera interponerse y después mandaba centros, lo cuál no fue tan fructífero como con la selección de la ESTV-10 que en ese entonces tenía muy buenos centros delanteros, fuimos un buen equipo pero nunca logramos más que partidos de época contra la secundaria general 47. En ese entonces mi Jersey se leía F. Inzaghi, con el número catorce (vieja historia para otro post) la mayoría llegó a creer que ese era, en efecto, mi nombre, sin embargo refería a este
jugador, mi favorito de la poderosísima Juventus de Turín. Y por mi look me conocían como este
otro jugador, fue una muy buena época que culminó con mi retiro después de ser brutalmente banqueado en el equipo del COBAEH, a pesar de haber metido tres goles en mi debut. Después solo jugaba en los periodos de 10 minutos previos a las clases (tanto en la prepa como en la Uni) y cuando me fui a Pachuca estuve en la liga de fútbol de salón con el equipo COACMA que era patrocinado por el tío de mi buen amigo Lalo Torres, el fútbol se había transformado en solo un pasatiempo, así fueron aquellos días.
Sin embargo todo cambió hace dos semanas cuando me invitaron a jugar nuevamente en la liga local, ahora con el modesto equipo de San José, mi reingreso a las canchas, contrario a lo que hubiera pensado, fue muy bueno, en el primer partido le puse un baile a los defensas, di pases como el dios
de la cancha y puse una asistencia para el único gol de mi equipo. Perdimos (Contra el campeón Atlético Chachala) pero eso no importó, estaba de vuelta nuevo y mejorado, en el segundo partido las cosas mejoraron en gran medida en lo colectivo, sobre todo a la defensiva y únicamente en el primer tiempo, el adversario era el conocido “Pistones”, esta vez jugando como delantero y como capitán conseguí mi primer gol que, como extra, fue de “sombrerito” ante la salida del portero. Este partido fue genial, recordé aquellos tiempos en que los defensas tenían que pedir el fuera de lugar ante la inminente falla al intentar alcanzarme, desafortunadamente perdimos nuevamente. El próximo domingo 30 de agosto nos enfrentaremos al subcampeón “Atlético” e intentaremos dar la sorpresa. Ya tengo playera oficial del equipo y es la que les muestro a continuación
¿Deben temer? La respuesta corta es: si







